Ebola: La preocupación llega a Occidente

El actual brote de esta enfermedad es considerado sin duda alguna, el peor de la historia tal como han confirmado tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Médicos Sin Fronteras (MSF).

La razones principales que han propiciado la magnitud y la rápida extensión de esta situación serían: el nuevo entorno geográfico donde se está desarrollando y la vulnerabilidad de los sistemas de sanitarios de estos países.

Dentro de las acciones necesarias para el control de este brote figuraba la obtención y desarrollo de un fármaco eficaz en el tratamiento del Ebola. Actualmente, hay diversas líneas de investigación en marcha, cuyos laboratorios y patentes están radicados en Norteamérica. Todos estos agentes tienen en común la carencia de seguridad y eficacia terapéutica tal y como ha afirmado la Agencia Canadiense de Salud Pública, pese a ello el Comité Ético de la OMS y como una acción desesperada, ha aprobado su uso.

Todos estos esfuerzos que se están llevando a cabo en la actualidad tienen un horizonte temporal, que en el mejor de los casos, nos llevaría a finales del 2014 para su uso comercial. Mientras tanto, cada día, la tragedia humana sube un nuevo peldaño en ese dramático escenario que es  la extensión de los cementerios.

Si bien, a día de hoy podemos hablar de unas líneas terapéuticas que pueden ser utilizadas  a corto plazo, nos enfrentamos a un nuevo problema con una solución también compleja: las infraestructuras necesarias para la distribución y administración de estos fármacos.

El ébola ha generado un gran problema de salud en un área geográfica llena de problemas en sí misma.

El actual brote de esta enfermedad es considerado sin duda alguna, el peor de la historia tal como han confirmado tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Médicos Sin Fronteras (MSF).

La razones principales que han propiciado la magnitud y la rápida extensión de esta situación serían: el nuevo entorno geográfico donde se está desarrollando y la vulnerabilidad de los sistemas de sanitarios de estos países.

Dentro de las acciones necesarias para el control de este brote figuraba la obtención y desarrollo de un fármaco eficaz en el tratamiento del ébola. Actualmente, hay diversas líneas de investigación en marcha, cuyos laboratorios y patentes están radicados en Norteamérica. Todos estos agentes tienen en común la carencia de seguridad y eficacia terapéutica tal y como ha afirmado la Agencia Canadiense de Salud Pública, pese a ello el Comité Ético de la OMS y como una acción desesperada, ha aprobado su uso.

Todos estos esfuerzos que se están llevando a cabo en la actualidad tienen un horizonte temporal, que en el mejor de los casos, nos llevaría a finales del 2014 para su uso comercial. Mientras tanto, cada día, la tragedia humana sube un nuevo peldaño en ese dramático escenario que es  la extensión de los cementerios.

Si bien, a día de hoy podemos hablar de unas líneas terapéuticas que pueden ser utilizadas  a corto plazo, nos enfrentamos a un nuevo problema con una solución también compleja: las infraestructuras necesarias para la distribución y administración de estos fármacos.

El ébola ha generado un gran problema de salud en un área geográfica llena de problemas en sí misma.

Por | 2019-03-25T13:51:45+01:00 22 de septiembre , 2014|Blog|

About the autor:

Manuel Ruiz Roldan
- Licenciado en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina. Universidad de Málaga (Finalizado en 1991).
- Doctor en Medicina, sobresaliente “cum laude”. Universidad de Málaga.
- Especialista en Urología. Médico Interno Residente en el Hospital Regional de Málaga (1992-1997).