Informacion Pacientes 2019-05-07T15:40:27+02:00

Información pacientes

  1. Funcionamiento del láser
  2. Aplicaciones quirúrgicas urológicas
  3. Ventajas
  4. Comparativas entre diferentes técnicas quirúrgicas

1. Funcionamiento del láser

Características del Láser de Holmium

El láser Holmium ha alcanzado un importante rol en las aplicaciones a las enfermedades urológicas, debido principalmente a sus funcionalidades únicas. Es una herramienta versátil que puede fragmentar todo tipo de cálculos y posee la capacidad de cortar, coagular y ablacionar tejido blando. Estas características lo hacen particularmente útil para ser utilizado en muchas aplicaciones quirúrgicas, especialmente para cirugías endoscópicas, ya que el láser se transmitirse a través de fibras de sílice de cuarzo.

El láser Holmium es un láser pulsado cuyo mecanismo de acción es de fotovaporización. Produce muy altas temperaturas a nivel celular (por encima de 100ºC) provocando la  vaporización del agua y por lo tanto la vaporización tisular.

Existen varios modelos del láser Holmium diseñados en función de sus aplicaciones, los cuales, se  clasifican en función de la máxima potencia que desarrollan. El láser que aborda todas las posibles aplicaciones, es el láser de Holmium VersaPulse® PowerSuiteTM de 100 W, cuyas características son las siguientes: la energía por pulso está comprendida entre 0.2 y 4 Julios, la frecuencia entre 5-50 Hz, la potencia entre 0 y 100 W, y la duración del pulso está limitada a un máximo de 600 µs.

Para vaporizar el agua (piel, tejido), la energía láser tiene que ser producida con suficiente intensidad, con el objeto de alcanzar temperaturas por encima del punto de ebullición y suficientemente rápido, con el objeto de prevenir pérdidas energéticas a través de la conducción  térmica.

La difusión de la energía térmica producida con el Láser Holmium es mínima, debido a que la duración del pulso del láser no supera los 600 µsec. (0.60 ms), y la estimación del tiempo de relajación térmica para el tejido blando,  es de aproximadamente de 310 ms.

El láser Holmium es un láser de estado sólido, cuyo medio activo es el elemento químico de las tierras raras: “Holmio (Ho)”, el cual se encuentra en el interior de un cristal YAG, compuesto de los elementos Ytrio-Aluminio- Granate.

Opera con una longitud de onda de 2100 nm (Fig. 2), que cae cerca de la región de infrarrojos del espectro electromagnético, su coeficiente óptico de absorción en el agua es alto (Fig. 3), por lo tanto, al estar compuesto el tejido casi en su totalidad por agua, la longitud de onda del holmium es significativamente absorbida en este medio.

La mayoría de la energía del holmium es absorbida superficialmente, conllevando a un corte o ablación superficial, lo que evita el riesgo de lesión térmica del tejido colindante. La zona de coagulación térmica está comprendida entre 0.5 y 1.0 mm, la cual es suficiente para conseguir una hemostasia satisfactoria.

Efectos Tisulares del Láser Holmium

El efecto de incisión, vaporización, o coagulación, que el Láser Holmium produce sobre el tejido, se debe principalmente a la distancia entre el extremo de la fibra (Fig. 4 a) y el tejido, y al fenómeno físico denominado “Moses Effect” (Fig. 4 b). El cual, consiste en que el pulso de la energía láser causa la formación en el extremo la fibra de una burbuja de vapor de agua, que se expande y alarga con la duración del pulso (Vídeo 1).  Al emitirse la última parte de la energía del pulso mientras la burbuja todavía se está formando, el haz láser pasa a través del vapor de agua que se encuentra dentro de la burbuja, y debido a que el coeficiente de absorción del láser en vapor de agua es bajo, la mayoría de la energía láser se deposita en el extremo distal de la burbuja.
Si la punta de la fibra se encuentra a 5 mm. o más de la superficie del tejido, la burbuja de vapor colapsa, el agua absorbe la energía láser y no se produce efecto alguno sobre el tejido. Conforme el extremo de la fibra avanza, la burbuja de vapor entra en contacto con el tejido o cálculo. Conforme más cerca se encuentre la fibra, más dramático será el efecto. Si la punta de la fibra se encuentra a menos de 5 mm, pero no en contacto con el tejido, el efecto de coagulación del láser es más prominente. Cuando se encuentra en contacto, el efecto de vaporización, corte o fragmentación es el que domina.

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2. Aplicaciones quirúrgicas urológicas

¿Qué es la próstata?

La próstata es un órgano del sistema reproductor masculino. Se localiza por debajo de la vejiga y por delante del recto. Es una glándula, en forma de castaña y con un peso aproximado de 20 grs.

La glándula prostática está atravesada por el centro por la uretra, de manera que la orina sale de la vejiga atravesando la próstata.

Su función principal es la de aportar volumen a la eyaculación, mejorando de este modo la motilidad y la viabilidad de los espermatozoides.

Hiperplasia benigna de próstata

A partir de los 45-50 años, la próstata puede empezar a crecer de manera desordenada, dando lugar a lo que se conoce como Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP). Este crecimiento suele ocasionar una serie de problemas obstructivos a la hora de orinar. A mayor edad, mayor riesgo de sufrir dicha enfermedad.

Hay que tener en cuenta que la hiperplasia benigna de próstata es un agrandamiento no canceroso de la glándula prostática.

El crecimiento de la próstata puede ocasionar una serie de síntomas que se dividen en dos tipos

OBSTRUCTIVOS

  • Disminución tanto de la fuerza como del calibre miccional
  • Dificultad para empezar a orinar
  • Sensación de no vaciar completamente la vejiga
  • Chorro miccional fino y entrecortado
  • Goteo prolongado al final de la micción
  • Incontinencia ocasional
  • Ocasionalmente se puede llegar a la imposibilidad para orinar (retención de orina)

IRRITATIVOS

  • Levantarse por la noche para ir a orinar (nicturia)
  • Orinar con mucha frecuencia (polaquiuria)
  • Tener que ir rápidamente al servicio cuando se tienen ganas de orinar (urgencia miccional)

El especialista analizará la severidad de los síntomas y procederá al correspondiente diagnóstico.

Existen una serie de cuestionarios que permiten de una manera sencilla definir en que punto de la enfermedad  se encuentra el paciente. Los más usados son el cuestionario IPSS (International Prostatic Symptom Score) e ICV (Índice de Calidad de Vida). Este cuestionario permitirá al especialista tomar las decisiones terapéuticas oportunas.

https://www.usrf.org/questionnaires/AUA_SymptomScore.html

En función del estado y de la sintomatología del paciente, existen varias opciones para el

tratamiento de la HBP. Será el urólogo quien plantee las distintas opciones posibles:

  • Observación y revisiones periódicas
  • Tratamiento farmacológico
  • Tratamiento quirúrgico

Tratamiento Quirúrgico

Cuando la próstata crece, la sintomatología empeora y el tratamiento farmacológico no es suficiente, en ese momento es cuando se debe plantear una opción quirúrgica para eliminar definitivamente el tejido hiperplásico. Dicho tratamiento puede realizarse por vía endoscópica (a través del conducto de la orina) o por medio de cirugía abierta.

Opciones quirúrgicas:

– Resección transuretral prostática (RTU)

La resección transuretral prostática (RTU) es una técnica muy empleada, que ofrece buenos resultados, pero presenta una serie de complicaciones.

  • Es preciso dejar una sonda vesical durante varios días.
  • Suele producirse sangrado durante la cirugía, por ese motivo entre un 5 % y un 15% necesitan transfusión sanguínea.
  • En los pacientes con tratamientos antiagregantes o anticoagulantes el riesgo de sangrado es muy elevado.
  • Otras complicaciones pueden ser la incontinencia urinaria y la impotencia.

– Cirugía abierta o adenomectomía

Se realiza una incisión por debajo del ombligo, y se extirpa el tejido hiperplásico (adenoma de próstata). La cirugía abierta (adenomectomía) se reserva para próstatas de gran tamaño. Las complicaciones que presenta  son:

  • Largo ingreso en la clínica 5 a 8 días
  • Existe un riesgo de sangrado, por lo que entre un 5-10% de los pacientes son trasfundidos
  • Problemas de incontinencia e impotencia

– Tratamiento con Láser Holmium

Los tratamientos con el láser Holmium utilizan la energía láser para extraer el tejido prostático que ocasiona la obstrucción. El tratamiento con láser Holmium proporciona un alivio inmediato de los síntomas y una mejora en la calidad de vida, con bajo riesgo de complicaciones.

Dicho tratamiento se realiza generalmente con el paciente bajo anestesia espinal o epidural.

Por las características del láser, se puede tratar cualquier tamaño prostático. Dado que el láser Holmium penetra de manera superficial se evitan lesiones térmicas del tejido adyacente, las cuales pueden retrasar el alivio de los síntomas.

Existe un riesgo menor de complicaciones en el postoperatorio que con otros procedimientos quirúrgicos más invasivos (RTU o Abierta), y el tiempo de recuperación es menor.


La pérdida de sangre en la mayoría de los pacientes es mínima o nula, y regresan a casa sin catéter después de unas horas de postoperatorio, o de pasar la noche en el hospital.

La medicación para el dolor no suele ser necesaria, y se puede volver a la actividad normal poco tiempo después de la intervención.

Beneficios del tratamiento de la HBP con láser Holmium:

  • Procedimiento seguro y efectivo
  • Alivio inmediato de los síntomas
  • Virtualmente sin pérdida de sangre
  • Procedimiento de corta estancia hospitalaria o ambulatorio
  • Se pueden tratar pacientes con medicación anticoagulante

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3. Ventajas

El Láser Holmium de 100 Vatios [W] VersaPulse PowerSuite (Lumenis) con sus fibras y accesorios proporcionan la más amplia versatilidad de tratamientos de cualquier sistema láser del mercado, con la habilidad de vaporizar y resecar tejido prostático (HoLAP/HoLEP), incisión de estenosis, ablación de tumores y fragmentación de cálculos.

El láser de Holmium:YAG combina las cualidades del los láseres de dióxido de carbono CO2 y Neodymium:YAG,proporcionando la capacidad de cortar y de coagular en un único dispositivo.

La característica de la longitud de onda del Láser Holmium (2.140 nm) es que su distancia de penetración está limitada a 0.5 mm. Desarrolla una energía que vaporiza el tejido instantáneamente, quitándolo antes de que pueda conducir el calor y producir un daño térmico más profundo al tejido circundante.

Una de sus principales ventajas  es su propiedad hemostática. Cauterizando el tejido durante la vaporización o incisión, a la vez que minimiza la pérdida de sangre.

El efecto de coagulación asociado al Láser Holmium contrasta con los efectos coagulativo asociados a otros láseres como el Láser de Nd:YAG o el Láser KTP (Láser Verde) cuyas longitudes de onda penetran más profundamente en el tejido, por lo que resultan en una destrucción térmica de muchos milímetros del mismo, conllevando a efectos irritativos más agudos y a  que los síntomas de mejoría tarden mucho más tiempo en aparecer.

Las principales aplicaciones del Láser Holmium en urología son la Litotricia con Láser, y, el tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP).

El Láser Holmium fragmenta todo tipo de cálculos independientemente de su composición y  localización. Puede tratar satisfactoriamente casi cualquier cálculo localizado en cualquier parte de la zona renal, uretral o vesical.

Las ventajas del tratamiento de cálculos con el Láser Holmium son:

  • Menos hemorragia durante el tratamiento
  • Más eficacia en el tratamiento de cualquier tipo de cálculo
  • Menos movimiento del cálculo durante el tratamiento
  • Más facilidad de acceso debido al uso de fibras de muy pequeño diámetro y mayor flexibilidad
  • Mayor grado de éxito en un solo tratamiento (> 90 %)

La HBP puede ser tratada, o bien, mediante la técnica de vaporización o técnica de HoLAP (Ablación prostática con el Láser Holmium), la cual está especialmente indicada para próstatas de pequeño tamaño, o bien, mediante la técnica de enucleación o técnica de HoLEP (Enucleación prostática con el Láser Holmium), la cual permite tratar satisfactoriamente todo tipo de próstatas, independientemente de su tamaño.
Las principales ventajas que ofrece el láser de Holmium para el tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP) son:

  • Puede tratar eficientemente próstatas de cualquier tamaño mediante un tratamiento mínimamente invasivo
  • Proporciona un alivio inmediato de los síntomas
  • Resultados duraderos
  • Mínima morbilidad postoperatoria
  • Mínimo sangrado
  • Mínimas complicaciones asociadas
  • Menos días de hospitalización y cateterización
  • Proporciona tejido prostático para su posterior análisis histológico

Los tratamientos mínimamente invasivos aplicados con el Láser Holmium para el tratamiento de la HBP o cálculos, conllevan a unos resultados y ventajas respecto a otros tipos de tratamientos y otros láseres, que lo convierten en una herramienta fundamental para el  tratamiento de dichas patologías.

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4. Comparativas entre diferentes técnicas quirúrgicas

La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una enfermedad urológica que puede ser tratada con el Láser Holmium principalmente mediante la técnica de HoLEP y HoLAP (técnica de enucleación y vaporización prostática con el Láser Holmium).

Desde la introducción de estas técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas, han sido sometidas a rigurosos estudios científicos que justifican su equivalencia, o mejora,  respecto a procedimientos tradicionales como laresección transuretral prostática (RTU/TURP), o la prostatectomía abierta (OP), a la vez que han demostrado que conllevan a menos complicaciones para el paciente y a un retorno más rápido de éste a su actividad cotidiana.

Los estudios clínicos con mayor relevancia y fiabilidad para evaluar la eficacia y ventajas de las distintas técnicas quirúrgicas son los estudios randomizados, o, aleatorizados. En los cuales, la asignación de los pacientes a los diferentes grupos del estudio se realiza de una manera aleatoria.

Los estudios comparativos entre diferentes técnicas quirúrgicas para el tratamiento de la HBP, suelen realizar una evaluación de una serie de parámetros que ayudan a medir el grado de éxito de los tratamientos, como por ejemplo:

  • Índice Internacional de la Sintomatología Prostática (IPSS) e Índice Sintomático de la Asociación Urológica Americana (AUA)

Son índices que evalúan los síntomas de la HBP.

Pueden clasificarse como: asintomático (0), leves entre (1 a 7),  moderados (8 a 19) y severos (20 a 35).

  • Flujo urinario máximo (QMax)

Mide la velocidad máxima del flujo urinario (mililitros/segundos). Contra menor sea  QMax existen más posibilidades de padecer HBP.

Normalmente un QMax < 15 mL/seg refleja un deterioro en la flujometría ordinaria que puede ser debido, a una obstrucción secundaria a un crecimiento prostático benigno.

  • Volumen residual postmiccional  (PVR)

Es un parámetro que mide el volumen urinario que queda en la vejiga inmediatamente posterior a la micción. Valora la eficacia miccional.
Un volumen superior a 100 mL es un síntoma frecuente de padecer HBP.

  • Índice de calidad de vida   (QoL)

Índice que muestra la repercusión que tiene la sintomatología de la HBP sobre la calidad de vida del paciente. Se evalúa antes y después de la cirugía.

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